Nada que nos identificara por ser algo más que gente; gente
insatisfecha, con bronca, con ansia, que no salió a la calle para exigirle algo
a la clase dirigente, sino a celebrar el habernos dado cuenta de que ésta no podía darnos nada.
La exasperación es la negación de la esperanza.
La exasperación es la negación de la esperanza.
Stéphane Hessel, ¡Indignaos!
Y la fiesta recién empieza...
Puerta del Sol, Madrid, glorioso 15 de octubre de 2011.







