19/12/16
Por bulerías
11/8/09
Un capricho
(¿Cómo puede ser que esta canción todavía no estuviera en el Kosmonauta?).
8/8/09
Toda una ofrenda
Solía despertarme y correr con la luna,
vivía como un vagabundo y un hombre joven,
cubría a mis amantes con flores y heridas,
mi risa le daba miedo al diablo,
el sol venía y me derrrotaba.
Pero cada día cruel tiene su noche,
yo les daba la bienvenida a las estrellas
con vino y guitarras,
lleno de fuego y olvido.
(Cortesía de Manco).
19/6/09
A este perro le falta una pata
27/5/09
Ciencia del espíritu
Existe una ciencia del espíritu que olvidamos cuando nos separamos de la Tierra. Los chamanes la conocen desde que existe la especie; ellos recogieron nuestra memoria genética mucho antes de que alguien le pusiera un nombre. Nuestra ciencia occidental, ¿cuántos años lleva sobre el planeta? Acabaremos llegando a las mismas conclusiones que ellos, con la diferencia de que sus nombres nunca saldrán en la Wikipedia.
Cuando eres parte de todo, no importan los nombres. Ni hablar de los premios.
12/5/09
Sin ningún esfuerzo
27/4/09
Dieciseis caballos de fuerza
He aquí a Engene David Edwards, un chico de la américa profunda -Denver, Colorado- tocando el acordeón en 16 horsepower, y con electricidad. Hoy día serán banda de culto, supongo. Observad el crispamiento del susodicho, y no os perdais sus pies.
Pero sobre todo, no os perdais su música.
10/1/09
7/7/08
Astarté
Cuenta la leyenda de Gilgamesh, que en las llanuras aún sin cultivar pusieron a un hombre salvaje y peludo, Enkidu. Así como los animales, él también merodeaba y comía con ellos. Tras ser colocado por un cazador en un pozo de agua donde los animales acostumbraban a beber, se lo comunicaron a Gilgamesh, quien planeaba capturarlo. Envió a una sacerdotisa consagrada a la Diosa Astarté, al pozo donde solía ir el cazador. Cuando la sacerdotisa llegó al lugar, ahí estaba Enkidu. El cazador ordenó a la mujer que se quitara la ropa "estirada y descubriendo sus frutos maduros". Ella abrió sus ropas, exponiendo sus encantos, complaciente a sus abrazos que durante seis días y seis noches gratificaron su deseo, hasta que venció su lado salvaje. Después de eso, Enkidu fue llevado por esa mujer a las puertas de la ciudad, el centro de la civilización humana.
-Enciclopedia de ética y religión, de James Hastings. Vol. 6
29/4/08
Un año de vida
Hoy el K-osmonauta del azulejo cumple su primer año de vida en la red, así que... psss, merece celebrarse. Me he divertido mucho en este espacio, la verdad, he conocido e intercambiado ideas y opiniones con gente muy interesante, otra no tanto; unos van, otros vienen... pues eso: que la red es como la vida, y estoy satisfecha de que sea así. Como la Piaf, no nos arrepentimos de nada, porque ¡ea!... ha valido la pena, y desde luego, el kosmonauta y yo seguiremos al pie del cañón.
Feliz Cumpleaños, guapo...
7/4/08
María Zambrano: ditirambo
María Zambrano (Claros del bosque)
El secreto de la felicidad está en la libertad; y el secreto de la libertad, en el coraje (Tucídides).
27/3/08
7/2/08
Little girl blue
A los veinte años yo quería ser como ella. Corrijo: quería ser ella. Mis novios le tenían manía (será que estaban hartos de escucharla a todas horas). Mi ex-marido la hubiera ahogado con sus propias manos. Mis madre hacía cálculos sobre las contadas veces que debía ducharse. Mi mejor amiga prefería a Odetta. El único que se abstenía (por compasión, quizá) era mi padre. Un hombre sabio, mi padre.
Sobre ella poco hay que decir y mucho que sentir. Es como la Pizarnik, que hace callar hasta a los pájaros. Que me recuerda bastante a una gardenia arrancada del tallo, que huele mejor cuanto más marchita está. Mujeres cuyo talento desprende una fragancia intensa, indeleble, feroz. Hablar de ellas es difícil, porque ellas ya lo han dicho todo y sin embargo, por uno de esos misterios que tiene el genio, cada vez que se expresan sea a través del verso, de la voz, del cuerpo o de la imagen, gestan nuevas criaturas en vientres ajenos. Y los pájaros siguen callando mientras nosotros, sus fans, nos volvemos unos diletantes.
El 19 de este mes cumpliría 65 años. Sólo decir que esta noche brindo por ella delante del único póster que no me avergüenza conservar (¿Alguien sabe dónde puedo conseguir una botella de Southern Comfort?).
O no, mejor me tomo un chupito de ron. Y no es broma.
.
.
Janis Joplin, 19 de enero de 1943- 4 de octubre de 1970. In memoriam.
El misterio masculino
dos gotas, límpidas y redondas,
se derraman y unidas caen
hacia abajo, al fondo del cáliz.
(Hebbel)
Vídeo/post: Todas las mañanas del mundo (Alain Corneau)
Música: Sainte Colombe (interpretado por Jordi Savall).
Jeff Buckley: el chico de la tapa
El día en que murió el chico de la tapa, una nube crecía desde el oeste, trayendo algo más que la amenaza de un aguacero. Traía también una densa vorágine surgiendo hacia Memphis a vuelo de pájaro. Era muy temprano y el cielo había amanecido cubierto; sin embargo, las nubes ya empezaban a disiparse y el sol brillaba por el este. Iba a ser un día espléndido, sólo que él nunca lo sabría. Como tampoco sabría que hacia la noche iba a haber tormenta y que la borrasca iba a durar tres días. Porque él iba a estar en otra parte, quién sabe dónde, posiblemente en algún lugar desconocido, y encaramado a la cresta de un ala. O en su marea silenciosa y azul viendo el mundo a través del agua, como un pez.El chico de la tapa (la que veis a la izquierda) se llamaba Jeff Buckley, y aunque en el párrafo anterior no haya otra intención que novelar en su homenaje, sí que murió en Memphis, y en el agua.
Jeff había nacido el 17 de noviembre de 1966, y murió en mayo de 1997, con apenas 30 años. Las circunstancias de su muerte -como tantas en la historia del rocanrol- aún no están del todo claras. Lo que se sabe, es que un día se fue a nadar con un amigo y no volvió a aparecer antes de pasados los cinco días. Ahogado.
Yo había leído que fue en el Mississipi, aquel río gigantesco zurcado por pintorescas embarcaciones con ruedas (que si no se las cargó el Katrina todavía estarán en New Orleans), pero parece ser que fue en otro mucho más pequeño, llamado Wolf, donde se ahogaría para siempre la que, posiblemente, haya sido la mejor voz de los 90. Su primer disco debut, Grace, grabado en 1994 y producido por Tom Verlaine -el ex-noviete kármico de Patti Smith, en su versión rimbaudiana- es una perla negra de ésas que dejan huella y se te quedan grabadas en la piel como una joya de metal noble. Otro diamante loco que se dejó pelo, sangre y huesos en un 4 pistas.
Dicen los expertos que su voz alcanzaba las cuatro octavas. Yo lo descubrí en el disco Live en Olympia (que abarca parte de su gira en Francia) por recomendación de una amiga que me venía inflando las neuronas desde hacía mucho; y debo reconocer que al principio no me pegó.
Tendría que pasar algún tiempo hasta que me llegara el eureka. No se trata únicamente de su voz, capaz de crear unas atmósferas tan feroces como instrospectivas, de una sensualidad crepuscular; sino también de su versatilidad. Jeff Buckley es la quintaescencia del material invisible que habita en el corazón de las perlas negras.
No me sorprende. Cuando no son las viudas, son las madres; y a falta de madres y viudas, seguro que no faltará alguna hija que quiera hacerse millonaria a costa del talento de su padre. Pero yo quiero un vídeo de Jeff Buckley en mi blog, y lo voy a poner. Sorry, mom.
Como le dijeron a Charly Parker en Bird:
Sainkho y la mujer esqueleto
Cuenta una vieja leyenda inuit:
Adriana Varela, tanguista: al rescate de la pulsión gregaria

Esto es algo que encontré por ahí y que me gustó: “El tango está pasando por el mismo fenómeno por el que pasó hace añares el jazz. El mundo se apropió del tango, hoy es universal, ya no nos pertenece. Y el fenómeno se dio con más polenta todavía que el del jazz. Además, el tango responde a esta necesidad imperiosa de estar con otro, esto que es tan complejo hoy en día, estar acompañado. El sistema nos vendió espejitos de colores y nos dejó solos con una computadora, por decirlo primariamente. Y el tango es esa tijera que separa el mundo individualista o hedonista del mundo acompañado, el de un chabón cazando a una mina de la cintura, o a un tipo, no importa. Hay algo fuerte que se produce en el rito de la danza. El tango es pulsional, no pasa por lo intelectual, tiene que ver con el eros. Los grandes filósofos hablan del tango como fenómeno erótico. Eso es lo que ven los extranjeros y nosotros no, porque lo tenemos tan cerca.”Lo dijo Adriana Varela. Gran valor.Esto es algo que encontré por ahí y que me gustó:
“El tango está pasando por el mismo fenómeno por el que pasó hace añares el jazz. El mundo se apropió del tango, hoy es universal, ya no nos pertenece. Y el fenómeno se dio con más polenta todavía que el del jazz. Además, el tango responde a esta necesidad imperiosa de estar con otro, esto que es tan complejo hoy en día, estar acompañado. El sistema nos vendió espejitos de colores y nos dejó solos con una computadora, por decirlo primariamente. Y el tango es esa tijera que separa el mundo individualista o hedonista del mundo acompañado, el de un chabón cazando a una mina de la cintura, o a un tipo, no importa. Hay algo fuerte que se produce en el rito de la danza. El tango es pulsional, no pasa por lo intelectual, tiene que ver con el eros. Los grandes filósofos hablan del tango como fenómeno erótico. Eso es lo que ven los extranjeros y nosotros no, porque lo tenemos tan cerca.”Lo dijo Adriana Varela. Gran valor.asando por el mismo fenómeno por el que pasó hace añares el jazz. El mundo se apropió del tango, hoy es universal, ya no nos pertenece. Y el fenómeno se dio con más polenta todavía que el del jazz. Además, el tango responde a esta necesidad imperiosa de estar con otro, esto que es tan complejo hoy en día, estar acompañado. El sistema nos vendió espejitos de colores y nos dejó solos con una computadora, por decirlo primariamente. Y el tango es esa tijera que separa el mundo individualista o hedonista del mundo acompañado, el de un chabón cazando a una mina de la cintura, o a un tipo, no importa. Hay algo fuerte que se produce en el rito de la danza. El tango es pulsional, no pasa por lo intelectual, tiene que ver con el eros. Los grandes filósofos hablan del tango como fenómeno erótico. Eso es lo que ven los extranjeros y nosotros no, porque lo tenemos tan cerca.”
Lo dijo Adriana Varela. Gran valor.
6/2/08
Tom Waits

Me gusta trabajar sobre la textura de una canción. La dejo de lado y después vuelvo a ella. A veces la diseco, me quedo nada más que con las alas, y se las pego a otra canción (T. W).
La primera vez que escuché a Tom Waits me imaginé a un tipo huyendo de una habitación bajo una salva de zapatos de tacón de aguja. Seguramente la dueña de los zapatos era una preciosa chica que había conocido esa misma noche, una que sabía que después de ese encuentro él iba perderse para siempre, y a propósito, tras haberla invitado a tomar una copa en el bar más barato de la ciudad, revolviendo todos sus bolsillos para, finalmente, hallar un casi deshecho papel donde habría garabateado los cuatro primeros versos de una canción inspirada en Mary, pero escrito en realidad para Susan, y todo entre cigarros, temblar de pulso, fervor de lengua y, desde ya, un Jack Daniels a modo de renunciamiento.
Esa voz áspera (quizá la más áspera que haya puesto el diablo en la Tierra), evidencia de un presente impremeditado, de los días y las noches vividos sin pereza, de madrugones con café y aspirinas junto a un piano demasiado pequeño para una idea tan fabulosa, de una ausencia casi permanente -y también de un retorno impreciso, aunque seguro, a ese refugio que es una canción-, me conquistó para siempre. Y como me pasa cada vez que escucho algo bueno, me monté la película de que quizá pudiera conocer su receta infalible, que consiste en: desollar las dos mitades de un limón, echarse un trago de tequila (y volver a repetir, hasta que su mente haya cogido la temperatura lisérgica suficiente como para entender que la felicidad absoluta no existe, y que si existe, sólo puede matar la inspiración), y mientras el alba rompe los bordes de la oscuridad, dejar su impronta de fuego blanco encima del piano y permitir que Tom Waits te ronronee alguna cosa.
No le quepa duda de que si usted es un amante de la mística de los agujeros y cuando va por la calle se para a observar caras de vagos y soñadores, buhoneros, floristas, muchachas de mirada desaprensiva parapetadas en el hueco de una axila, bultos humanos tumbados panza arriba, sonidos, rumores y silencios, es posible que quiera volver a escucharlo. No se lo pierda.
El piano ha estado bebiendo (the piano has been drinking)
El piano ha estado bebiendo /Mi corbata está dormida /Y la banda se ha ido a Nueva York /La gramola tiene que ir a mear /Y la alfombra necesita un corte de pelo /Y el foco/parece la fuga de una prisión /Porque el teléfono no tiene cigarrillos /Y la terraza se ha ido a ligar /Y el piano ha estado bebiendo /El piano ha estado bebiendo /Y todos los menús están helados /Y el iluminador está ciego de un ojo /Y no puede ver con el otro /Y el afinador de pianos lleva un audífono /Y se presentó con su madre /Y el piano ha estado bebiendo /El piano ha estado bebiendo /Y el matón sabe lucha japonesa /Pero es un enclenque cobarde /Y el dueño es un corto mental /Con el coeficiente de inteligencia del poste de una valla /Porque el piano ha estado bebiendo /El piano ha estado bebiendo /Y no puedes encontrar a tu camarera /Con un detector de radiactividad /Y ella te odia a ti y a tus amigos /Y no puedes conseguir tu trago sin ella /Y la taquilla está babeando /Y los taburetes están ardiendo /Y los periódicos están haciendo el tonto /Y los ceniceros están jubilados /Porque el piano ha estado bebiendo /El piano ha estado bebiendo /El piano ha estado bebiendo /No yo, no yo, no yo, no yo, no yo.Disco recomendado: ORPHANS (2006). Rock and roll, blues, balada, tango, vals, polka, y lo que querais.
El harakiri vertiginoso de Kurt Cobain
Me encanta la música. Me crié en
una familia donde era moneda corriente: mi padre era director de coros y mi
madre soprano lírica, así que crecí entre tenores italianos, viejos vinilos,
tertulias crepusculares y acordeones. Como diría Fito Páez, para mí la música
es “parte del aire”. Siempre que entres en mi casa estará sonando algún disco:
desde Luciano Pavarotti a Wendy O. Williams, todo depende de mi estado de
ánimo.
Hace poco leí que Aristóteles sostenía que la utilización de matracas sirve
como puerta de escape de energía para los niños con carácter destructivo.
Parece que el punk es algo más antiguo de lo que pensábamos. Ya sabía yo que no
era sólo una forma musical sino un estado del ser. Habría que ver con que se
animaba Nietzche durante su famoso despertar místico. ¿Habrá sido un melómano,
como yo, que busco música hasta debajo de las baldosas?¿O preferiría, quizá, el
silencio?
Me pregunto qué pensaría de todo esto Kurt Cobain.
Cuando estaba en Argentina, Nirvana no era santo de mi devoción. Para mí era
sólo ruido de fondo. Un muro de sonido incomprensible y monótono, de a ratos
destemplado, salvaje -mal hecho- como de niño, y no había quien me convenciera
de que fuera bueno.
Me acuerdo perfectamente del día en que la prensa convirtió su muerte en una
performance de proporciones planetarias. Yo estudiaba Bellas Artes y me pareció
que en la escuela mucha gente andaba de luto. Muchos años después, estando ya
en Madrid, viajaba yo en un autobus y escuché por la radio un tío cantando una
canción de David Bowie, pero lo que me llamó la atención no fue la canción sino
la voz. Era como escuchar a Bob Dylan cien años después de su primer concierto
y cantando como si fuera su última vez. Jamás había escuchado una voz tan llena
de rabia y a la vez tan herida. El tipo empuñaba su voz como si fuera un arma
arrojadiza. Era Kurt Cobain. ¿Por qué nunca le había prestado atención?
its better to burn out than to fade away (mejor quemarse que
apagarse lentamente). He aquí la frase que dio la vuelta al mundo en
ochenta días. 60 pibes se mataron detrás de él en las siguientes semanas.
Vicky, una amiga americana (que hace tiempo me pasó el primer disco de Nirvana,
aquel que lleva el nombre de una comida para gatos) me dijo que la famosa frase
pertenecía a una vieja canción de Neil Young (Hey hey, my my, el rock and roll
vivirá para siempre, mejor quemarse que apagarse lentamente), pero al leer la
carta comprendes que Cobain hizo una apropiación, sacando ese verso de su
contexto y adaptándolo al suyo tan brillantemente, que tiene más sentido en su
nota que en la canción de Neil Young. Sólo hay dos formas de morir por mano
propia, y él eligió la vía rápida. El harakiri vertiginoso.
Hace tiempo estaba yo en Barcelona y un amigo me soltó una confesión de ésas
que tienen que ver con la infancia y hacen que te eches a temblar: “Acabé
entendiendo que cuando las caricias escasean es mejor aullar para que te oigan,
y por lo menos así te darán un bofetón. Eso, mejor que nada.” Mientras lo
decía, sonaba Pennyroyal Tea como telón de fondo, y no era que
el tío quisiera hacerse el lastimero. Simplemente le apetecía contármelo. “Es
el otro lado de la vida”, me dijo, “lo que no se cuenta a nadie, lo que no se
habla en la mesa, lo que no le cuentas a tus amigos cuando vas de cañas, lo que
no se publica en los libros, ni se comenta en la tele”.
Seaned O’Connor hizo una etérea versión de All apologies donde
despoja a la canción de su indumentaria rockera y la deja al desnudo, tal como
es: una melodía sencilla, hipnótica, casi como una ronda infantil. O una nana,
que es lo que muy en el fondo es. Siempre he pensado que Nirvana no era más que
eso: una banda que tocaba canciones sencillas. Rondas infantiles escritas con
la rabia de un niño roto.
Dicen los expertos (¿habrá alguno?) que Nevermind no es el
mejor disco de Nirvana. Comparto. Yo prefiero From the muddy banks of
the Wishkah porque fue el primero que escuché y además es una
recopilación de sus mejores directos. Y en los directos sale como sale, no
puedes volver a repetir. Son emociones en estado puro. Sin embargo el Nevermind
resulta ser el más significativo, ya que contiene -y esto no es mío sino de
Ricardo Mollo, muy interesante lo suyo- el hit que pudo haber matado a su
propio autor. Una canción con patas y asesina. Como los oscuros personajes de
Ernesto Sábato, que ya en el alumbramiento se le van de las manos y le dejan
esa cara de triste.Era obvio que en Argentina no me llamara la atención: cuando
estaba allí yo no sabía lo que era la indiferencia social -que a la larga
termina convirtiéndose en alienación personal y colectiva- en cambio aquí, esa
sóla palabra, nevermind (noimporta), era justo el catalizador
que yo estaba necesitando para darle la forma musical exacta a mi enorme,
ominosa, potente, morrocotuda desilusión. Como Nirvana, me deslizaba
ostensiblemente hacia el desastre.
Tuvo que pasar mucha agua bajo el puente, supongo, para que un chaval de
veintipocos, gringo además e hiperaburrido de la herencia facista de un Ronald
Reagan (promotor, entre otras cosas, de dictaduras latinoamericanas) llegara a
la muy sabia conclusión de que no podría inventarse nada nuevo en un mundo que
nos pensó el futuro antes de que pudiéramos imaginarlo. Y yo sólo lo comprendí
cuando llegué aquí.
Y feel stupid, and contagious…
En mi opinión, nunca hubo en el rock un grito que denunciara la legitimización de la estupidez humana tan bien como el suyo.
Patti Smith / Babel
A continuación, unos extractos:
sohl
un enjambre de glorias irrumpió desde su cráneo.
colmado de un horror sagrado abrió su cajón y
retiró un pequeño cristal perfectamente trabajados.
inspeccionar su cabeza pretendía pero en cambio
se demoró varios minutos sobre la elegante
artesanía del espejo. el marfil era de
un rico grano, venas, y en el centro
una grieta. se arrodilló y cruzó los ojos para lograr
una visión mejor. en la grieta había un jardín.
y tan verde era que sus carcajadas le derribaron
y rodó y rodó sobre las láminas frescas.
la sangre fluyó y cubrió los insólitos campos.
acostumbradas a adorar, las pálidas glorias
levantaron sus cabezas y se dejaron lavar
por el lujo del rubí.
tras varios días de lluvia y desaparecidas todas las huellas del hombre
los niños fueron puestos en libertad para vagar y disfrutar en
los largos campos de amapolas.
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babelogo
no he follado con el pasado pero he follado mucho con el futuro. sobre la seda de la piel hay cicatrices de las ampollas de los escenarios y muros que he acariciado. como el tronco de helena, cada descarga de madera fue mi placer. mediría el éxito de una noche por la cantidad de orina y semilla que pude sudar sobre las columnas que servían de nido al amplificador central. algunas noches se me ocurría sorprender a todos enfundándome una camisa de punto erde cosida a círculos metálicos planos que se movían y lanzaban destellos. Las luces eran violetas y blancas. durante un rato llevé un velo decorativo. pero me era imposible soportarlo. cuando llevaba el pelo corto ansiaba algo para cubrirlo. pero ahora mi pelo es un sí mismo un velo y la cabellera de una comanche loca y soñolienta yace bajo el entramado de la piel.
me despierto. estoy tumbada apaciblemente y mis rodillas están abiertas al sol. le deseo y él está absolutamente dispuesto a servirme. en casa soy mahometana. de corazón soy una artista americana y no tengo la culpa. persigo el placer.persigo los nervios bajo vuestra piel. el estrecho pórtico. las capas. el rollo de vieja lechuga. adoramos el defecto. el lunar sobre el vientre de una ramera exquisita. una que no ha vendido su alma a dios.
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campo de babel
algunos de nosotros servimos como cruzados y algunos como moscas aplastadas contra una valla. vivimos una existencia espartana.
Babel (Patty Smith, 1978). Ed. Anagrama.

