5/7/15

La cara de América

Me está pasando una cosa últimamente. Y es que todos los discursos que me servían en otro contexto (entiéndase, primer mundo-España) no siento que puedan servirme en éste. Yo me pregunto si toda esta moda latinoamericana de andar esgrimiendo posestructuralismos y posmodernidades importadas, aplicarán a nuestras realidades más descarnadas sin que el asunto no empiece a resultar artificioso y no llegue a provocar cierta vergüenza ajena, especialmente si uno se adentra por la calle encharcada del verdadero rostro de la América oscura que sobre-vive como puede, al otro lado de las ideologías inauguradas en Europa. De esta América hambrienta de todo lo que sea necesidad básica -comida, techo, salud, educación-. De esta América nadizada, vaciada y viciada, desoladoramente infinita, en la que mis viejos discursos no aplican, porque la cosmovisión del mundo es otro, sus dimensiones son otras, sus necesidades son otras y otras son las preguntas, y por lo tanto, otras deberán ser las respuestas. Me pregunto entonces a dónde se pretenderá llegar aplicando esos modelos a este contexto, modelos que empiezan a dejar de resultarme interesantes. ¡Y pensar que antes los encontraba iluminatorios! Modelos que por otra parte conozco de cerca porque yo vivía en un contexto donde en verdad aplicaban a la perfección. Y no sólo vi cómo aplicaban, sino que también los vi caer.

Acá esos modelos sólo funcionan en ciertos círculos elitistas, universitarios, que no pueden aplicarse de ninguna manera sobre la clase menos privilegiada, como no sea para manejarla y cosificarla. Ese paternalismo me recuerda mucho a la actitud bienintencionada de la izquierda española progre hacia los sectores inmigrantes más vulnerables. Los posestructuralismos y las posmodernidades eran para la clase dirigente, satélite de alguna ONG o de algún organismo estatal o privado dispuesto a subvencionar algún proyecto donde quedara claro el papel protectivo del estado sobre los menos pudientes. Pero claro, hablamos de discursos creados dentro de ese continente y perfectamente legítimos para ese continente. Ver como se intenta imitar esos modelos y aplicarlos acá, repetir lo que ya se hizo en otra parte y luego desgarrarse las vestiduras en nombre de la patria, es como visionar otra versión de la criatura de Víctor Frankenstein muriendo en el polo, sólo que esta vez en la Antártida. Un híbrido monstruoso, una historia que nunca me gustó.

Entonces me pregunto dónde estará el discurso que necesitamos, el discurso que realmente nos encaje a nosotros, no ése que les aseguro es muy bonito, progre a rabiar y cool a más no poder, de la Europa que hasta por decadente es bonita. No y no, porque allá decadente significa algo muy distinto a la tragedia que puede significar esa palabra en nuestra América. No porque acá somos distintos, y no porque el mero hecho de intentar aplicar esos discursos para unos, excluye automáticamente a otros. En lo personal, el enorme abismo que encuentro entre las elites intelectuales y la pobreza abyecta de nuestra gente más humilde, me da vértigo. Hablo por experiencia, ya que la vivo de cerca. La veo a diario. Son dos mundos distintos, dos países distintos. Dos universos distintos. Es el país desmembrado de siempre, la difusión de una realidad fragmentada deliberadamente para que no podamos construir una imagen integral, el rostro completo de nuestra América desencajada. Cuando las partes se mantienen separadas es más fácil ejercer el control. Y si a las partes le aplicamos discursos importados, quizá nos haga la ilusión de que en realidad estamos progresando… la sensación de haber entrado -por fin- en la posmodernidad. El asunto es que para que estos discursos se sostengan es necesario minimizar la miseria real, y en lo posible, evitar cruzar la frontera que separa el jardín de la calle encharcada.

Sin embargo, ése es el verdadero rostro de América y es el que a mí me interesa. Es el rostro de los trapitos que ofrecen limpiarte el auto por unas monedas, gente invisibilizada por los gobiernos, gente bardeada por los medios, gente temida y estigmatizada por los visibles. Su discurso debería rastrearse. Su voz mestiza, criada a caballo entre la ciudad industrializada y varias generaciones de mestizos forzados a la transculturación en la gran capital de un país imponente, pueda quizá ofrecer las semillas de un discurso que se enterró hace ya mucho tiempo, y que por ser enterrado, los enfermó. Y nos enfermó a todos. Es el discurso en sombras -que no sombrío, ojo- del verdadero rostro de América, ése que yo estoy buscando, porque el otro, acá, ya no me sirve.

3/7/15

Sobre la elitización del conocimiento en Latinoamérica


¿Por qué ya no vas a encuentros feministas latinoamericanos? 

 Mira, al último que fui tuvo lugar en un hotel de 5 estrellas en República Dominicana, con playa privada y policía que vigilaba la playa. El costo de inscripción rondaba los 200 dólares. Recuerdo que seis compañeras nos metimos en una sola habitación, ya habíamos gastado 800 dólares por pasaje. No había ni un solo debate sobre prostitución, cuando en la calle era generalizada. Los encuentros feministas latinoamericanos dejan tácitamente fuera a los sectores populares. Esto ya afecta completamente los sentidos y contenidos. No se organizan en lugares accesibles, porque no hay una voluntad política de hacerlo. Básicamente son encuentros que reúnen a funcionarias de ONGs que tienen un excedente económico para ir allí y pasarlo bomba.

 ¿Cuál fue vuestra conclusión? 

 A la vuelta, resolvimos que nunca más iríamos a un encuentro para el que hay que invertir sumas altísimas de dinero. Decidimos organizar, en cambio, dos encuentros feministas anuales en nuestro país. Hacemos uno en la zona andina de la Paz y uno en la zona tropical de Santa Cruz. Ofrecemos más de diez talleres de discusión, el almuerzo y toda la participación por un monto de tres dólares y lo hacemos en recintos públicos para bajar los costos. El impacto de estos encuentros es increíble.

MARÍA GALINDO (La Paz, 1964)
fundadora de MUJERES CREANDO


María Galindo dialoga con Oído Salvaje from Centro Experimental Oido Salvaje on Vimeo.

28/6/15

La amorosa cadena

Empecé a escribir porque me sentía secuestrada en mi país, en mi casa, en mi ciudad. Pero ocurre que cuando el arte te ha liberado hay que marcharse. A veces, regresar a la casa de origen viene a ser lo mismo que volver a encadenarse a la caverna.

21/6/15

Objeto del deseo

Desde la punta de una península se mira al mar
y en la piedra que lo besa, se espera la noche
para quemar el pasado dentro de un par de botas viejas.
Siempre a ras del fuego, Finisterre.
Al fin y al cabo, las raíces crecen donde se es capaz de amar.

9/6/15

¿Be water?

¿Qué vale más, la sangre del pasado convertida en hidrocarburo, o la tierra nueva que produce semilla para la posteridad?
Se habla de "memoria", cuando debería hablarse de resentimiento. Y el resentimiento siempre engendra revancha.
Se habla de "memoria". Hablemos también de futuro.
Pero de esto no se habla. Y si se habla, se silencia, se bloquea, se "banea" o se hace como que se ignora.
Nuestra sombra emerge como un gigante de mil cabezas que ha sabido devorar el pensamiento independiente, a fin de sustituirlo por una precariedad intelectual que no resuelve los problemas de estructura. Porque a nadie le interesa resolverlos. Porque no conviene.


Es triste, nunca pensé que llegaría a decir esto en mi país (sin embargo, debí haberlo previsto).

4/5/15

La violencia

Esto es hardcore sudamericano. Post-punk sin maquillaje, nuestro propio no-future. Aquí está esa ladilla que pica pero de la que nadie quiere hacerse cargo. Ellos son la sombra de nuestro más inescrutable egoísmo social. Todos a viva voz, la murga uruguaya AGARRATE CATALINA los hace hablar a ellos.

Vengo de las cabezas soy una banda descontrolada,
hoy no me cabe nada, vas a correr porque sos cagón.
Son todos unos putos, unos amargos, unos buchones,
llaman a los botones, vinieron todos se quedan dos.
Hoy vas a correr, porque sos cagón,
con el culo roto, porque mando yo.
Voy a salir de caño, ya estoy re duro, estoy re pasado,
como ya estoy jugado me chupa un huevo matarte o no.
Mi vida es un infierno, mi padre es chorro, mi madre es puta,
vos me mandás la yuta y yo te mando para el cajón.
Yo soy el error de la sociedad,
soy el plan perfecto, que ha salido mal.
Vengo del basurero que este sistema dejó al costado,
las leyes del mercado me convirtieron en funcional.
Soy un montón de mierda brotando de las alcantarillas,
soy una pesadilla de la que no vas a despertar.
Vos me despreciás, vos me buchonéas,
pero fisurado, me necesitás.
Soy parte de un negocio que nadie puso y que todos usan,
es la ruleta rusa y yo soy la bala que te tocó.
Cargo con un linaje acumulativo de misiadura,
y un alma que supura veneno de otra generación.
Yo no sé quién soy, yo no sé quién sos,
el tren del rebaño se descarriló.
Ya escucho las sirenas la policía me está encerrando,
uno me está tirando me dio en la gamba, le di a un botón.
Pasa mi vida entera como un tornado escupiendo sangre,
manga de hijos de puta me dieron justo en el corazón.