Ahí tienen al mal huyendo del mito…
28/1/16
21/1/16
Inflación
Hace muchos años, los
pibes tenían la costumbre de apostarse en una esquina a vender sus comics
usados. Breve diálogo imaginario:
Pibe
comprador: - Hola, ¿a cuánto tenés la Condorito?
Pibe vendedor: - A vos te la dejo a 5.
Pibe comprador: - Ah no! no me conviene... el pibe de acá la vuelta la tiene a 4...
Pibe vendedor: - ¿Ah sí, el pibe de la vuelta la tiene a 4? Entonces te la dejo a 6.
No digo que siempre, pero a veces nuestra forma de encarar la economía es muy similar a esto. Parece que confundiéramos crecimiento personal con un engrosamiento ilusorio de capital.
Sin embargo, cada vez somos más pobres.
Pibe vendedor: - A vos te la dejo a 5.
Pibe comprador: - Ah no! no me conviene... el pibe de acá la vuelta la tiene a 4...
Pibe vendedor: - ¿Ah sí, el pibe de la vuelta la tiene a 4? Entonces te la dejo a 6.
No digo que siempre, pero a veces nuestra forma de encarar la economía es muy similar a esto. Parece que confundiéramos crecimiento personal con un engrosamiento ilusorio de capital.
Sin embargo, cada vez somos más pobres.
30/12/15
Laurie & Lou
Me
gustaría haber nacido hace mil años
Me
gustaría haber navegado por el mar de la noche
en
un barco a vapor enorme
yendo
de una tierra a la otra...
Oh,
con traje y gorra de marinero
lejos
de la gran ciudad donde un hombre no puede ser libre
de
todos los males de este lugar
y de
sí mismo y de quienes le rodean
y me
parece que ya no sé nada
y me
parece que ya no sé nada…
Heroína.
Lou Reed
Cuando su muerte era ya inminente, Lou dejó el hospital y volvió a casa. Como meditadores, nos habíamos preparado para esto, cómo mover la energía desde el vientre, subirla al corazón y de ahí hacia afuera a través de la cabeza. Nunca he visto una expresión con tanta fascinación como la que tenía Lou mientras moría. Sus manos estaban haciendo el movimiento 21 de Tai Chi, el del "agua que fluye", sus ojos estaban muy abiertos. Tuve en mis brazos a la persona que más amaba en el mundo, y estuve hablando con él mientras moría. Su corazón se detuvo. El no tenía miedo. Pude caminar con él hasta el final del mundo. Pude ver la vida "Tan bella, tan dolorosa y deslumbrante" en su máxima expresión. Y la muerte? Creo que el propósito de la muerte es la liberación del amor.
En
este momento me siento plenamente feliz. Estoy muy orgullosa de la forma en que
vivió y murió, de su increíble fortaleza y de su gracia.
Estoy
segura de que regresará a mi sueño y que en ellos parecerá estar vivo de nuevo.
Y de repente me doy cuenta de que estoy aquí sola, de pie, asombrada y
agradecida. ¡Qué extraño!, emocionante y milagroso es el hecho de que hayamos
podido ayudarnos el uno al otro a evolucionar, que hayamos podido amarnos tanto
a través de nuestras palabras, nuestra música y la realidad de nuestras vidas.
Laurie
Anderson
19/12/15
Rick Harlow
El bostoniano Rick Harlow se pasó 23 años inspirándose en
la Amazonía colombiana. He aquí el resultado de su experiencia visionaria:
Brothers
Cada cuatro años los hermanos vuelven a pelearse. Una
especie de guerra fratricida cuyo campo estratégico es el lenguaje y la distribución del alimento. Los dos candidatos que se odiaban son de la misma sangre.
Algunos piensan que ganó Caín. Otros creen que Abel les salvará la vida. Y en
la guerra se confunden los nombres, las esperanzas y los bandos. Son el fruto de
una madre que no supo unir a sus hijos. Que los dividió. Uno y otro
probaron la ingobernabilidad del clan. Y ahora hay frustración. Mucha. O sea, como siempre. Aunque éste sólo sea el principio, ya empieza a notarse que la resignación amenaza con ganarle a la ira.
El clan cree que lo ha probado todo sin saber que nunca ha cortado el cordón. Hablando
en griego: el clan ignora que la realidad no es tal, sino sólo un montón de
sombras sobre un muro que él confunde con su padre.
Semilla
La main à la pluma vaut la main à charrue.
la mano que escribe es
igual a la mano que ara.
- Rimbaud
17/12/15
Reescribir la historia: número 0
En Argentina aún no se puede hablar de revolución sin que
la idea no se asocie con la guerrilla de los 70 y la dictadura infame de Videla.
Referencias atadas, anudadas dolorosamente a hechos traumáticos que mantienen
nuestra pobre libertad de pensamiento en shock. Padecemos un problema grave de autocensura. Nos hemos quedado como paralizados. Falta motivación. Falta un tejido comunicacional e informativo
completo, no fragmentario, que dé al conocimiento de la realidad el carácter ágil,
funcional, multidiscursivo, de una sociedad verdaderamente democrática. Faltan los
engranajes que podrían dar lugar a un tipo de discurso como ése, y lo que es
más triste, no se tiene conciencia de que faltan porque se vive mirando para
adentro -en dirección al ombligo-, en una especie de intimismo narcisista
producto de la frustración que producen los golpes. Los golpes que ya no
sabemos si son auto infringidos o nos caen desde arriba (o desde abajo) y si
seremos o no capaces de esquivar el próximo, o si incluso no llegaremos a
desearlo...
Pero es inútil: no se puede calcular la altura de ninguna
cima sin tomar cierta distancia de su base. Hay que perderle el miedo a dejar
el sitio asignado por el mandato y salir a buscar el fuego. Dejarse empujar
hacia abajo y caer en picado para remontar
vuelos imprescindibles.
Quizá algún día, dentro de algunos siglos, y ya pasada la
edad media... surja una revolución en paz
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