21/2/11

Un país irrelevante



Acerca del incidente del material incautado en un avión militar yanqui en Ezeiza, Emilio Cárdenas -ex embajador argentino ante la ONU- declaró:

Creo que sí afecta la relación bilateral porque esto se suma a un incidente bastante más grave que fue en la Cumbre de las Américas, de Mar del Plata, donde hubo maltrato a varios funcionarios norteamericanos, incluyendo a George W. Bush y esto no se olvida en los EEUU.

Oh. Tampoco se olvida, en Argentina, el graznido del buitre americano allá por diciembre del 2001, cuando millones de familias celebraron fin de año golpeando cacerolas mientras la prensa española difundía la triste noticia de que en la pampa se comía rata asada. 
Sin embargo, pobre George.

Además -aseguró Cárdenas-, el entredicho resta más atractivo a nuestro país ante los ojos del gobierno de Barack Obama: la Argentina está en la lista de países irrelevantes, que no atrae demasiado por su escenario interno, es un país que no tiene demasiado peso económico.

Normal. Lo mismo sucede con las personas. Cuando ya no hay más sangre que chupar, a otro cuerpo con ese hueso y a hincar el diente en otro pescuezo. Pobre Barak.

Más allá de saber si fue correcta o no la decisión del gobierno argentino, la pregunta es ¿qué hubiera pasado en las mismas circunstancias con un avión argentino en suelo americano? La respuesta es sencilla, obvia. Clara como el agua: no alcanza a asomar ni la trompa. Y por supuesto, saldría en la primera plana de la prensa de todo el mundo como un desmán digno de reprobación, la actitud típica de una republiqueta bananera gobernada, para colmo, por una mujer; por lo tanto: una boutade.

Aprovechando la volteada, un yanqui dejó caer un epíteto: infantil. Se dijo que la decisión del gobierno argentino ha sido infantil. Apuesto diez a uno que trastándose de un hombre hubiera usado otro epíteto. Pero se trata de una mujer. Aparte de mover a risa, decir menopáustica le hubiera dejado en evidencia, así que el yanqui ha sido consdescendiente y ha dicho infantil. Ya sabeis, la condescendencia es la manera en que se trata a los niños, a los discapacitados y a las mujeres.