8/9/15

Las plantas desde casa

Asisto decepcionada al escaso interés que despiertan las plantas maestras en el país. Lamentable el desconocimiento y el manto de censura que se tiende sobre ellas. Lamentable el abandono institucional de los pueblos originarios, con más razón de sus usos y costumbres, incluida su religión. No es de extrañar entonces que ni se conozcan los beneficios de los plantas maestras, y se las lea desde el prejuicio producto del desconocimiento o la ignorancia. Y esto en el mejor de las casos, ya que lo normal es ignorar totalmente su existencia. Lamentable -e insólito- que yo haya llegado a conocerlas en Europa, y justo en el país que en su momento arrasó con el nuestro. No se vaya a malentender lo que digo: celebro que muchos españoles actuales no ignoren el saber de nuestros pueblos originarios; que lo conozcan más que muchos de nosotros ya es el colmo. Lo que no me gusta nada es que el uso de las plantas se haya convertido en otro foco de colonización. Son nuestras plantas, crecen aquí, pero casi no las conocemos. Cuando hablo sobre ello me siento india en tierra extranjera, y esto es triste y absurdo. No podemos criticar al colonizador cuando -por la razón que sea- nosotros no somos capaces de defender nuestro patrimonio natural y cultural.