29/5/16

Incondicional

Cuando el "amor al prójimo" llega a ser tan "incondicional" que da lo mismo que el otro llegue a enfadarse, a ignorarnos o a depreciarnos, ¿dónde empezaría la frontera entre cierta amable indiferencia y el amor?
Me aterra ese concepto del amor.

Photo: Vadim Stein

Cortázar



Cortázar ha sabido mejor que ninguno agarrar a la Argentina por el lado de la vergüenza, combatir su engolamiento, ser el bufón que desmonta sus ficciones. 
Néstor García Canclini

Este gigante siempre pareció lamentar la distancia. Me pregunto qué habrá sentido cuando le dio por visitar Buenos Aires y nadie lo recibió. Esto fue durante el gobierno de Alfonsín y ya levantada la prohibición. Unos dijeron que el escritor no quería ver a nadie; otros, que la culpa fue de las autoridades. La secretaria del presidente llegó a confesar años después que fue un error de agenda. Nunca lo sabremos, probablemente.

Hace un rato estaba viendo un programa donde él le explicaba al periodista lo que sentía al caminar por París. Hablaba de una sensación que está más allá de las palabras, algo que yo he llegado a sentir también cuando vivía en Madrid. Será que es verdad eso de que hay que estar un poco lejos para poder encontrarse. Yo creo que ese "estar lejos" que tanto lamentaba este gigante del cuento, enriqueció su talento personalísimo y nos lo devolvió a todos en la forma que conocemos. Aunque no sé, quizá sea sólo una idea mía.

Recuerdo los tiempos en que yo cursaba en la Facultad de Humanidades. Hubo algún compañero que se refería a él con desprecio porque había vivido en Francia durante más de 30 años e incluso se le había pegado el acento. Circulaba por esos tiempos la idea de que era "extranjerizante". Actualmente se le pone por las nubes y es harto conocida su nostalgia por Buenos Aires, y su dolor de saber que en su tierra 22 millones de argentinos no podían leer sus cuentos por causa de la censura. Y hoy, mientras lo oía extrañar y añorar la tierra porteña, llegué a preguntarme cómo escribiría si hubiera nacido y vivido en Caballito, por ejemplo, en Ituzaingó o en Necochea. O más lejos todavía… si hubiera vivido en Catamarca. ¿Cómo escribiría el gigante si hubiera vivido en Catamarca? O en Añatuya. ¿Sería hoy el gigante que conocemos?

No sé si la pregunta es válida, quizá lo sea, quizá no. En cualquier caso, me hace reflexionar sobre la influencia de la tierra natal, sobre su fuerza inspiradora y las oportunidades que puede o no ofrecernos. En su caso, no puede decirse que su tierra haya sido muy generosa con él.