27/1/16

Tirarse del ego

Argentina es un país inmerso en el planeta Tierra. El planeta Tierra tiene más países, además de Argentina. Que no está sola en medio del universo ni es el centro de nada, sino solamente otro país inmerso en un mundo lleno de países con los que interactúa, cuando llegamos a darnos cuenta de que no somos los únicos, ni en la Tierra ni en el universo. Es más: es probable que además de los argentinos terrícolas, afuera de Argentina haya más terrícolas. Y que quizá en el universo, haya alienígenas. O sea, que los argentinos no somos los únicos ni en el planeta Tierra ni en el universo. Qué suerte. Punto y final.

Edén

Ahí tienen al mal huyendo del mito…


21/1/16

Inflación


Hace muchos años, los pibes tenían la costumbre de apostarse en una esquina a vender sus comics usados. Breve diálogo imaginario:
Pibe comprador: - Hola, ¿a cuánto tenés la Condorito?
Pibe vendedor: - A vos te la dejo a 5.
Pibe comprador: - Ah no! no me conviene... el pibe de acá la vuelta la tiene a 4... 
Pibe vendedor: - ¿Ah sí, el pibe de la vuelta la tiene a 4? Entonces te la dejo a 6.
No digo que siempre, pero a veces nuestra forma de encarar la economía es muy similar a esto. Parece que confundiéramos crecimiento personal con un engrosamiento ilusorio de capital.
Sin embargo, cada vez somos más pobres.

1/1/16

Todos somos Malvinas


En la provincia de Córdoba, Argentina, Monsanto intenta instalar una planta procesadora de transgénicos. Activistas manifestantes fueron acosados por la justicia el 30 de diciembre, a horas de una fiesta mundial. Para que se sepa cómo tratan a los argentinos que, con el corazón en la mano, se arman pacíficamente en favor de la vida. Hace un año y medio la justicia falló contra Monsanto por impacto ambiental. Sin embargo, el 30 de diciembre se presentaron en la acampada con una orden de despeje. Prueba de que en Argentina la justicia tira para el bando que mejor paga, con todo desparpajo y sin ningún respeto por la vida humana. Esto pasa aquí, pasa en casi toda Latinoamérica, lo cual probaría que ser un continente abastecedor no nos exime de que nuestros parásitos nos quieran convertir en esclavos. 
Este post pretende ser una modesta contribución virtual a la lucha. Los otros, los compañeros cordobeses que resisten, son los verdaderos luchadores. 
Todos somos Malvinas Argentinas.